Las zonas de seguridad en tu casa son aquellas que ofrecen mayores garantías para estar más seguros, si es que no es posible salir al exterior.

En el caso de un sismo, se recomienda ubicarse en sitios estructuralmente más resistentes como lo son las columnas o muros de carga, marcos de puertas; y que estén alejados de objetos que puedan caer encima como los armarios, estanterías, lámparas, etc.

¿Cómo saber si un muro es firme? Deberás golpearlo y si no suena hueco es seguro. Por otra parte, existe una teoría denominada el “Triángulo de la Vida”, que recomienda situarse junto a muebles robustos como mesas, camas y sillones, porque en caso de que una pared se venga abajo, se generará un espacio -como una especie de tejado- donde poder resguardarse.

Si te encuentras en un pasillo, un pilar o el marco de una puerta (sin cristal) siéntate en el suelo, con las piernas levantadas y flexionadas para proteger el cuerpo y cubre tu cabeza con las manos o, mejor aún, con un cojín, casco o cualquier otro objeto.

Los expertos aconsejan evitar acercarse a paredes, ventanas, anaqueles, espejos, escaleras y al centro de salones grandes, estos últimos porque suelen ser más vulnerables a los terremotos.

Si el temblor le sobreviene en la cocina, salga inmediatamente de ella, ya que es la zona más peligrosa de la casa, porque los muebles elevados pueden caer y los objetos golpearte. En el caso de que te estés bañando, debes inmediatamente y procurar proteger tus pies con la toalla, para no cortarte con los cristales rotos. Luego ve a refugiarte en algún sitio seguro.

¿Cuáles son las zonas de menor riesgo?

En casa: Son los lugares estructuralmente más sólidos como las trabes o las esquinas que estén reforzadas con columnas; muros de carga.

En la vía pública: Aquellos lugares que no tengan edificios cercanos con ventanales y que estén alejados de los cables que conducen energía eléctrica. Tratar de situarse en el centro de los camellones o en los paraderos del transporte público, a fin de garantizar su protección.

En la Oficina: Los lugares que ya estén establecidos previamente por sus brigadas de Protección Civil, como pasillos con columnas que se encuentren libres de obstáculos y ventanales.

En el vehículo: Estacione la unidad evitando quedar a la sombra de los edificios altos o bajo puentes.

Lo ideal es que acuda de inmediato al Punto de reunión, el cual es un lugar predeterminado, cercano y seguro de los efectos del siniestro, donde se trasladarán a todas las personas evacuadas, este lugar debe poseer un espacio adecuado para que puedan alojarse. Si vives en una zona sísmica debes acudir a un experto, para que analice tu vivienda y con ello identificar los lugares más seguros para resguardarse. Además de saber cómo actuar, con el fin de que se produzcan menos daños y estés más protegido.

Con información de: El Blog de MAPFRE y del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México.

Las obras de ingeniería civil constituyen una de las tipologías más demandas entre empresas de ingeniería y construcción. Se trata de un término que hace referencia al desarrollo de infraestructuras que tienen una utilidad para la sociedad en general.

Pero los proyectos de obra de ingeniería civil, se caracterizan por su gran complejidad a la hora de ponerlos en marcha. Por eso, es necesario tener claro cuál es el proceso que se debe seguir. Queremos ofrecerte una serie de consejos que te ayudarán a llevar a cabo una obra de ingeniería civil con éxito.

  1. Entender y detectar la necesidad del cliente. Cuando un proyecto de obra de ingeniería civil llega a tu empresa, lo primero que debes es entender qué necesita exactamente el cliente y cuál es la necesidad o motivación de ese proyecto, para que en fases posteriores puedas ofrecer la solución más adaptada o personalizada.
  2. Analizar. Una vez tienes claro lo anterior, es el momento de analizar la factibilidad del proyecto tanto a nivel técnico como económico y operativo. Esto te permitirá obtener una primera evaluación previa sobre la viabilidad del trabajo a desarrollar. Además, se deben extraer los objetivos que debe satisfacer el proyecto, priorizando las necesidades en función de las conclusiones de este análisis.
  3. Diseñar el proyecto con detenimiento. Para alcanzar el mejor resultado a la hora de desarrollar una obra de ingeniería civil, es importante que realices un diseño de proyecto amplio y detallado que incluya aspectos fundamentales como la localización, impacto en el entorno, inversión o presupuesto y modo de financiación; entre otros aspectos. Un aspecto muy importante en esta parte de diseño es la identificación de soluciones ya que te ayudará desde el primer momento a tener controlada cualquier posible desviación, aportando de forma rápida un medio para solucionarla.
  4. Planifica la obra. Todo proyecto de ingeniería civil necesita de una planificación precisa, concreta y detallada que incluya un calendario exacto de definición de las diversas fases que engloba. De esta forma, tendrás el control del tiempo en el que se debe desarrollar, asegurándote de esta forma su cumplimiento. Deberás definir con exactitud aspectos como el comienzo de la obra, el periodo destinado a cada fase, los días exactos que necesitará cada una, etc.
  5. Organiza los recursos que serán necesarios para el desarrollo de la construcción: medios, personal y económicos.
  6. Asegúrate de implantar y ejecutar el proyecto de obra de ingeniería civil a todos los niveles; integrando a las personas y los recursos necesarios para ello. Es el paso más sencillo dentro la complejidad que supone un proyecto de estas características; ya que se trata simplemente de llevar a la práctica todo lo que hasta el momento tenías previsto.
  7. No te olvides de realizar un seguimiento diario de la obra, midiendo y supervisando las actividades desarrolladas y su avance.
  8. Aplica medidas correctivas en caso de ser necesarias, para garantizar el éxito de tu proyecto de construcción de obra civil.

Esperamos que nuestros consejos sirvan de ayuda para que tu obra de ingeniería civil supere cualquier tipo de adversidad y consigas ofrecer la máxima satisfacción para tu cliente.

Fuente: https://arsinger.com/

Ahora ya no te resultara difícil poder calcular la cantidad de ladrillos de techo en determinadas áreas a continuación te explicare como se calcula.

Ejemplo:

Calcular la cantidad de ladrillo en 1 m2 teniendo las siguientes características:

Ladrillo: medidas (30cm * 30cm * 15cm)

Vigueta: (ancho de vigueta = 10cm)

Formula:

Desarrollo:


CL= 8.33 Und/m2

Con este resultado se multiplica por el área total a techar y el resultado que se obtenga se puede adicionar el 5% por desperdicios.

Si tenemos un área de 60 m2:

60*8.33 = 500 + (5% por desperdicios) = 525 Und.

Total, de ladrillo a utilizar será de 525 Und.

La diferencia entre las dos carreras profesionales puede ser crucial si los interesados aun no se deciden en cual empezar su vida profesional, a continuación describiré la diferencia entre ingenieros y arquitectos.
 
El arquitecto es el que diseña y el que mejor sabe aprovechar los espacios para un proyecto y que estéticamente sea único , mientras que el ingeniero es el encargado de verificar y evaluar los cálculos de lo que el arquitecto a diseñado teniendo en cuenta que el proyecto sea ejecutable, resistente, seguro y estable para los diferentes usos y fenómenos naturales que que se puedan producir durante el tiempo, así mismo el ingeniero es el encargado de ejecutar y dar mantenimiento a los proyectos.   
 
Finalmente de alguna u otra manera un ingeniero y un arquitecto van de la mano porque ambos son necesarios para el desarrollo de un proyecto.
En cada construcción es común ver que los maestros de obra humedecen los ladrillos y la interrogante que siempre nos hemos hecho es porque lo hacen o es una costumbre, la respuesta a todo esto es muy simple y se debe a la ADHERENCIA que se lograra entre el mortero y el ladrillo.
 
recuerda que el ladrillo al salir del horno en su interior tienen vacíos que al ser trabajados sin humedecer van a lograr que el mortero modifique sus propiedades (alteración en la dosificación de materiales) debido que va a absorber la humedad de la mezcla y como resultado se obtendrá una mala adherencia entre el ladrillo y el mortero. 
 
Por ello se recomienda que los ladrillos antes de ser trabajados se deben de humedecer para lograr la adherencia entre el mortero y ladrillos logrando las expectativas requeridas.